Pame, es una mujer de 53 años, disfruta estar con su familia, sus [email protected], le gusta la playa, es una gozadora de la vida, ama el yoga, disfruta haciendo clases, su lema es: ¨Siempre se puede cambiar¨, no importa la edad, siempre se puede mejorar. Estudió 1 año en la ACHY, luego la mayor parte de sus estudios los realizó en Yoga Mandiram.
Para mí es muy importante transmitir lo aprendido a través de las clases, lo que me da mucha alegría, es ver la transformación a nivel físico, mental y emocional, que van teniendo los Estudiantes, estos cambios todos los podemos experimentar al practicar continuamente, es muy lindo ver como los cuerpos se transforman y los corazones se reconectan.
Mi interés por el yoga nació en un momento de mi vida que me sentía muy deprimida, pensaba que ya era tiempo de retírame, físicamente me sentía cansada, sin energía, una amiga me comento que el yoga me podría servir, así comencé a practicar, al poco andar, empecé a sentir bien, con mayor energía, nuevamente conecte conmigo, con mi cuerpo, con mi corazón, con mi sentir, en ese momento tuve la necesidad de profundizar en este conocimiento.Esta transformación que experimenté a través de esta filosofía de vida, quise transmitirla, por ello decidí ser profesora de yoga.Mi unión a este hermoso equipo humano de Yoga Mandiram, fue casi natural, después de un tiempo de haber estudiado y formarme como instructora de yoga, me ofrecieron ser parte de este grupo Yoga Mandiram, eso ya hace unos años, pero sigo estudiando y formándome, cada día es una oportunidad para aprender y cambiar.