Camilo posee un gran amor por las humanidades, en particular, la filosofía, la literatura y el estudio de las lenguas. Practica yoga hace más de seis años y hace más de tres, comenzó a hacer clases en Yoga Mandiram. Se ha formado principalmente en la Academia Chilena de Yoga y Yoga Mandiram. Participó en un taller de Andrés Wörmull sobre “Respiración y Mente” en 2017 y en una formación en qigong en el instituto Pranakine durante 2018. Mi interés en el yoga comenzó como la búsqueda de una forma para cultivar el cuerpo, la energía y la mente. En la actualidad, siento que esta práctica es indispensable para mi salud y que su filosofía es mi filosofía e impregna mi manera de pensar. Soy profesor de yoga, porque me gusta pensar que lo que entrego es totalmente beneficioso para los practicantes y la sociedad.
Me da mucha satisfacción cuando los practicantes disfrutan la clase, pero sobretodo, cuando experimentan sensaciones nuevas o comprenden algo nuevo sobre su cuerpo, su prana o su mente.
Decidí unirme a Yoga Mandiram, porque considero que su compromiso con el yoga es serio y, por tanto, que lo ve como algo más que una mercancía. Además, su visión de esta disciplina permite adaptar la práctica al practicante de manera flexible y gradual, sin ponerlo en riesgo.